El bajo volumen, una elección que es una filosofía de vida, se desarrolla de la necesidad de efectuar los tratamientos sobre los cultivos siendo conscientes de que cuanto menor sea el impacto ambiental tanto mayor será la cualidad de la vida.

Por estos motivos CIMA desde hace treinta años fabrica sus pulverizadores sobre el principio de la pulverización neumática de bajo volumen.

El concepto básico de esta tecnología es muy sencilla: en lugar de rociar el agua, se pulveriza ésta en gotas minúsculas y el flujo de aire la transporta sobre la vegetación a tratar.

Esta condición se obtiene explotando el principio físico del "Tubo de Venturi" y consiste en crear  una fortísima corriente de aire, introducirla en un tubo y hacerla salir a través de un oportuno estrechamiento.
El agua, a falta de presión, se dirige al centro del estrechamiento en donde, por la acción de la velocidad del aire, se pulveriza.

La aplicación de este principio representa la condición indispensable y vinculante para la fabricación de los pulverizadores neumáticos.

La elevada pulverización del líquido permite al flujo de aire llevar consigo, en suspensión, las gotas de mezcla. Ya que todas las partes de la plantas están sometidas al movimiento del aire, la aplicación de la mezcla afectará toda la superficie, incluido las zonas más escondidas. Tan sólo utilizando  un papel hidrosensible se puede comprobar   que, dado que todas las partes de la planta están sometidas al movimiento de aire, la aplicación de la mezcla afectará toda la superficie, incluido las zonas más escondidas.

Las gotas, siendo de diámetro minúsculo, son retenidas en la planta por la fuerza de adhesión y cubren la superficie vegetativa como una película protectora, uniforme y homogénea, asegurando a todo nivel operativo un tratamiento cualitativamente mejor y económicamente ventajoso. Para obtener una cobertura eficaz y completa del cultivo es necesario sustituir el volumen de aire ocupado por la planta por el del tratamiento. Es suffciente que el flujo de la pulverización cruce completamente el follaje del cultivo a tratar, ¡dónde llegue el aire llega el producto!

Es sabido tradicionalmente que para el uso de los fitofármacos, no obstante la evolución de los instrumentos aptos para tal objetivo, siempre hemos debido utilizar el agua como medio indispensable para obtener una adecuada cobertura de los cultivos. Su "pulverización" en pequeñísimas gotas es el único modo que nos permite una distribución homogénea de pequeñas cantidades de principios activos sobre vastas superficies vegetativas. La unidad de medida del diámetro de las gotas que se obtienen de la pulverización es el MICRÓN

Corresponde a la milésima parte de 1 milímetro.

El sistema desde siempre usado para obtener esta transformación del agua, convencionalmente llamado de “VOLUMEN NORMAL”, consiste en hacerla salir bajo una fuerte presión a través de uno o más chorros de muy pequeño diámetro. Con este principio han sido y son realizadas las bombas de mochila, aquellas de presión y las bombas de membrana o émbolo, utilizadas para la construcción de los pulverizadores e turbopulverizadores.

Derivado del principio del “tubo Venturi”, ha sido después realizado otro sistema de pulverización. Consiste en la creación de una fortísima corriente de aire, que se introduce en un tubo y sale a través de un oportuno estrechamiento.
El agua, sin presión, es llevada e introducida en el centro de ese estrechamiento, donde, por la acción de la velocidad del aire, se pulveriza. La aplicación de este principio constituye la condición indispensable y vinculante para la construcción de los atomizadores neumáticos.

Apropiados y específicos controles técnicos han permitido constatar la relevante diferencia existente en el diámetro de las gotas formadas por estos dos sistemas de "pulverización". El "volumen normal" (turbopulverizadores) presenta el 85% de las gotitas con un diámetro de 250/300 micrón y con la característica de que tal valor no puede ser disminuido, incluso aumentando las atmósferas de ejercicio. El segundo sistema (atomizadores neumáticos) crea una nube de agua donde el 90% de las gotitas tiene un diámetro más pequeño (normalmente, con una correcta regulación, del orden de 100 micrón).

Esta notable diferencia de pulverización es fundamental. Permite a los atomizadores neumáticos, con igual volumen de agua empleada, una cobertura considerablemente superior respecto a las bombas tradicionales. En otras palabras, los atomizadores pueden efectuar la cobertura de la misma superficie vegetativa tratada por las máquinas con un volumen normal pero con una cantidad de agua muy inferior, es decir con un "BAJO VOLUMEN" de agua.

Expresando figurativamente el concepto, tomamos examinamos una gota. Por simplicidad de exposición la representamos en forma de cuadrado con lado de 6 cm.

El lado de contacto es de 6 cm.

Del mismo cuadrado hemos obtenido 4 de 3 cm de lado, obteniendo una línea de contacto de 12 cm.

Siempre del cuadrado  hemos obtenido 9 de 2 cm de lado, llevando la línea de contacto a 18 cm.


1 l/ha con Ø 300 micrón = 0,7 gotas x cm2
VOLUMEN NORMAL


1 l/ha con Ø 100 micrón = 20 gotas x cm2
BAJO VOLUMEN


Recordamos que la CANTIDAD DE FITOFÁRMACO para distribuir por HECTÁREA, en función del cultivo para tratar, PERMANECE INVARIABLE, independientemente del tipo de máquina usada. Se obtiene de las tablas indicadas sobre la confección de los productos y de la cantidad de agua utilizada para "aquella" superficie en los tratamientos precedentes.

 

A IGUALDAD DE VOLUMEN DE AGUA

CAPACIDAD
DEL
DEPÒSITO
1000 litros
MÁQUINA
EMPLEADA
SISTEMA DE
PULVERIZACIÓN
PRODUCTO
EMPLEADO
SUPERFICIE
TRATADA
CONCENTRACIÓN DE MEZCLA
TURBOPULVERIZADOR VOLUMEN NORMAL kg 3 1 ha 1 VEZ o NORMAL =
300g cada 100 litros
PULVERIZADOR BAJO VOLUMEN kg 9 3 ha 3 VECES = 900g cada 100 litros
PULVERIZADOR BAJO VOLUMEN kg 12 4 ha 4 VECES = 1200g cada 100 litros
PULVERIZADOR BAJO VOLUMEN kg 15 5 ha 5 VECES = 1500g cada 100 litros
PULVERIZADOR BAJO VOLUMEN kg 24 8 ha 8 VECES = 2400g cada 100 litros
PULVERIZADOR BAJO VOLUMEN kg 30 10 ha 10 VECES = 3000g
cada 100 litros
 

A IGUALDAD DE SUPERFICIE TRATADA

1
HECTÁREA
MÁQUINA
EMPLEADA
SISTEMA DE
PULVERIZACIÓN
PRODUCTO
EMPLEADO
AGUA
EMPLEADA
CONCENTRACIÓN DE MEZCLA
TURBOPULVERIZADOR VOLUMEN NORMAL kg 3 1000 litros 1 VEZ o NORMAL =
300g cada 100 litros
PULVERIZADOR BAJO VOLUMEN 333 litros 3 VECES = 900g cada 100 litros
PULVERIZADOR BAJO VOLUMEN 250 litros 4 VECES = 1200g cada 100 litros
PULVERIZADOR BAJO VOLUMEN 200 litros 5 VECES = 1500g cada 100 litros
PULVERIZADOR BAJO VOLUMEN 125 litros 8 VECES = 2400g cada 100 litros
PULVERIZADOR BAJO VOLUMEN 100 litros 10 VECES = 3000g
cada 100 litros

VOLUMEN NORMAL
turboplverizadores

BAJO VOLUME
pulverizadores neumáticos

SISTEMA DE PULVERIZACION

Bomba a presion con jets

Coriente de aria

DISTRIBUCION DE LAS GOTAS

Lanzadas por la presion del liquido

Transportadas por la corriente de aire

UTILIZACION DEL PRODUCTO

PARCIAL. Debido al goteo, solo el 75% del fitofarmaco empleado viene distribuido en el cultivo. EI restante 25% cae inutilizado en eI terreno. La ditribución del producto, ademas, no siempre corresponde a la exigencia determinadas por las diferentes estructuras de la planta. Las maquinas operan en sectores pulverizadores fijos y la parte de la planta a reducida densidad de hojas viene tratada con la misma cantidad de producto previsto para aquella de alta densidad vegetativa. EI fitofarmaco no viene utiiizado en modo razional y economicamente conveniente y, sobre todo, el tratamiento no resulta en linea con las normas antipolucion.

TOTALE. No verificandose el goteo todo el fitofar­maco empieado viene utiiizado. Se podria por consiguiente usar una mezcla con el 25% menos de producto. Efficacia y conveniencia resuitan optimas con el bajo volumen porque los tratamientos son “apuntados”, “especificos” en el respecto de las exigencias ambientales. Por medio de dispositivos de distribucion (cabezales) el flujo de aire viene orientado y adaptado al tipo de cultivo, al sistema de installacion y a la conformacion de la planta, mientras la distribucion del producto se hace con una dosis diferenciada y segun la real necesidad existente entre las diversas partes de a misma planta. “Calidad de intervencion es tambien disponibiiidad de cabezales! CIMA es la unica en el mercado mundial de ofrecer para cada tipo de cuìtivo su “especifica calidad”.